
{"id":8649,"date":"2024-07-31T03:00:00","date_gmt":"2024-07-31T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8649"},"modified":"2025-05-27T00:17:34","modified_gmt":"2025-05-26T22:17:34","slug":"contrariado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8649","title":{"rendered":"Contrariado"},"content":{"rendered":"<p>Acabo de llegar al sitio en el que los d\u00edas laborables se convierten en un extra\u00f1o y los d\u00edas de fiesta atacan con su lucha perenne de soledad contra multitud.<\/p>\n<p> Yo estaba desterrado de las ma\u00f1anas abiertas. Madrugar hac\u00eda m\u00e1s trascendente mi insomnio y m\u00e1s digna de compasi\u00f3n mi temprana y abrupta manera de abrir los ojos y la boca, atiborrando al mundo de malhumor y despertadores.<\/p>\n<p> Mi descuido en el atuendo ten\u00eda el salvoconducto de la urgencia, la barba sin cuchilla crec\u00eda con la excusa de las s\u00e1banas que se enredan tras una noche de duermevela. El desayuno era una droga, que tomaba a sorbos para espantar el inquietante correr de las manecillas por mis venas.<\/p>\n<p> La vida, entonces, empezaba por la tarde, los d\u00edas ten\u00edan menos horas para el despilfarro y la memoria, el mundo se apagaba pronto y los bares cerraban justo a la hora necesaria.<\/p>\n<p> Llegar a la noche era empezar el refugio, sentir la pulsi\u00f3n de lo que est\u00e1 a punto de acabarse y querer apurarlo entre letras contra toda norma higi\u00e9nica y de buenas costumbres. Buscar bajo la luna el minuto de cielo que traen todos los d\u00edas y envejecer en la espera de una carta que no siempre llegaba, que no siempre era de amor.<\/p>\n<p> Y no quiero hacer todo eso que dej\u00e9 abandonado con la excusa de ponerme a hacerlo en estos d\u00edas vagos \u2014vagos por imprecisos\u2014, porque ando mal de bolsillos y no quiero pagar deudas del pasado que no hayan sido de juego. Ordenar la monta\u00f1a de los tristes papeles que resumen la existencia en un consumo me parece tan est\u00fapido como contar estrellas bajo techo. Y sin embargo, prefiero lo \u00faltimo, por supuesto.<\/p>\n<p> Pero es verdad que todos deseamos a veces que la vida pare, que deje de gru\u00f1ir un momento, que no nos ara\u00f1e m\u00e1s los pensamientos, que nos deje libre la garganta para llorar a gusto y deshacer los nudos que se nos han ido haciendo poco a poco. O para re\u00edrse de las cosas tan tontas que nos tienen el coraz\u00f3n atornillado al suelo y las ganas puestas de rodillas.<\/p>\n<p> Por eso, procuro que estos d\u00edas completos no tengan nada que ver con el tiempo de trabajo. Mis vacaciones consisten en hacer las cosas muy despacio y de una en una. Elegir el orden de actuaci\u00f3n y dejar abandonadas para cuando vuelva el trabajo todas esas cosas para las que ahora no tengo tiempo.<\/p>\n<p> Quiz\u00e1, \u00faltimamente, voy haciendo las cosas tan de una en una y tan despacio, que te agobia mi mirada de relojero. Quiz\u00e1s tan despacio y tan de una en una, que te agoto, que te oprimo, que te sacudo. Quiz\u00e1s estoy tan de vacaciones y puedo so\u00f1ar tan despierto, que no te dejo respirar.<\/p>\n<p> Estoy contrariado por el efecto, por la falta de c\u00e1lculo, por la lentitud con que pasan los d\u00edas en el desierto. Estoy contrariado porque he hecho las cosas tan despacio y tan de una en una, que no he tenido tiempo de hacerte so\u00f1ar escribiendo.<\/p>\n<p> Y eso es algo que no quiero dejar de hacer.<\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>Las tardes<\/strong><\/p>\n<p>Ya casi no recuerdo las ma\u00f1anas,<br \/>\n su tiempo azul y claro,<br \/>\n lejos quedan, perdidas en colegios<br \/>\n o en piscinas extra\u00f1as e indolentes.<\/p>\n<p> Porque sentimos duro el despertar<br \/>\n retrasamos ahora<br \/>\n la luz que nos fatiga los despegados ojos.<br \/>\n Y es un destino oscuro el de las tardes,<br \/>\n en ellas aprend\u00ed que llegar\u00e1 la noche,<br \/>\n y que es in\u00fatil<br \/>\n cualquier esfuerzo por burlar la historia<br \/>\n equivocada y triste de los a\u00f1os.<br \/>\n He vivido en la espera absurda de la vida,<br \/>\n cuando he gozado<br \/>\n ha sido con reservas; am\u00e9 creyendo en el amor<br \/>\n que habr\u00eda luego de venir, y que falt\u00f3 a la cita,<br \/>\n y renunci\u00e9 al placer por la promesa<br \/>\n de una dicha m\u00e1s alta en el futuro incierto.<\/p>\n<p> Pero los d\u00edas, al pasar, no son<br \/>\n el generoso rey que cumple su palabra,<br \/>\n sino el ladr\u00f3n taimado que nos miente.<br \/>\n Con su certeza<br \/>\n nos convierte la edad en m\u00e1s mezquinos,<br \/>\n nos ense\u00f1a a amar lo que nos duele,<br \/>\n las cosas m\u00e1s peque\u00f1as, aquello que ahora somos<br \/>\n y tenemos: la m\u00fasica suave, nuestros cuerpos,<br \/>\n el calor de la estancia y el cansancio.<br \/>\n Buscamos la derrota de las tardes, su tregua<br \/>\n en la exigencia vana de una gloria<br \/>\n que ya no nos seduce. Nos convierte<br \/>\n la edad en m\u00e1s obscenos, y aceptamos<br \/>\n cualquier regalo aunque parezca pobre:<br \/>\n esa boca gastada por el uso, tan dulce a\u00fan,<br \/>\n el fuego antiguo y leve de la carne,<br \/>\n los viejos libros, los amigos justos,<br \/>\n un poema mediocre, pero nuestro,<br \/>\n y la costumbre extra\u00f1a<br \/>\n de ser al fin felices en la sombra.<\/p>\n<p> Es un destino oscuro el de las tardes,<br \/>\n pero tambi\u00e9n hermoso<br \/>\n y breve como el paso de los hombres.<\/p>\n<p><i>(Vicente Gallego, Los ojos del extra\u00f1o, 1990)<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acabo de llegar al sitio en el que los d\u00edas laborables se convierten en un extra\u00f1o y los d\u00edas de fiesta atacan con su lucha perenne de soledad contra multitud. Yo estaba desterrado de las ma\u00f1anas abiertas. 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