
{"id":8690,"date":"2025-04-06T03:00:00","date_gmt":"2025-04-06T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8690"},"modified":"2025-05-27T00:15:01","modified_gmt":"2025-05-26T22:15:01","slug":"voces-en-su-cabeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8690","title":{"rendered":"Voces en su cabeza"},"content":{"rendered":"<p>Su avidez de palabras era insaciable. Le\u00eda y rele\u00eda cuanto vocablo proven\u00eda de los dedos blancos y finos que ella desplegaba, una y otra vez, insistentemente, con una tenacidad que m\u00e1s parec\u00eda la de un opositor en pleno fragor de los estudios.<\/p>\n<p> Vorazmente repasaba los renglones en busca de gui\u00f1os ocultos, de significados misteriosos. Aprend\u00eda de memoria el transcurso de las palabras mientras las pronunciaba en voz alta, escrutando la presencia de sonidos escondidos en el devenir de las letras.<\/p>\n<p> Y despu\u00e9s, mansamente, cumpliendo un mandato autoimpuesto, borraba triste lo recibido, mientras pensaba en lo ef\u00edmero de la felicidad oral y se maldec\u00eda por no ser capaz de recitar nada m\u00e1s que lo \u00faltimo aprendido.<\/p>\n<p> Si bien es un curioso comportamiento, no es nada comparado \u2014p\u00e1smense conmigo\u2014con el hecho extraordinario que le manten\u00eda completamente absorto en la lectura. Porque, como efecto asombroso de la pasi\u00f3n que pon\u00eda en lo le\u00eddo, le parec\u00eda escuchar de modo indudable, como si estuviese a su lado, el tono de voz con que ella pronunciaba cada vocablo. Distingu\u00eda el acento, la risa indicada en \u00abjes\u00bb y los suspiros suspensivos de aquella voz que le penetraba el esp\u00edritu.<\/p>\n<p> Tal vez, alguna bioqu\u00edmica de su organismo era capaz de reproducir en voz alta la voz anhelada. Quiz\u00e1s, pens\u00f3 alguna vez no exento de vanidad, en su interior albergara un principio activo que sacara del silencio a los sordos, despu\u00e9s, claro, de una sesuda investigaci\u00f3n de los expertos. Pero ese pensamiento se desmoronaba enseguida al primer contacto con la realidad.<\/p>\n<p> Porque su \u00fanica y no absurda frustraci\u00f3n consist\u00eda en no poder contar a nadie lo que le pasaba. Si hubiese pregonado a los cuatro vientos que o\u00eda por dentro su voz, muy probablemente ella, y el resto del mundo, le hubieran tomado por loco. Y, lo peor es que, seguramente, todos hubiesen tenido la raz\u00f3n que \u00e9l iba perdiendo.<\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>Forma<\/strong><\/p>\n<p>Se iba quedando callada<br \/>\n hasta que la sombra espesa<br \/>\n se hizo cuerpo tuyo.<br \/>\n \u00a1Ya te tengo! \u00a1Ya te tengo!<br \/>\n Aqu\u00ed la sombra del cuarto,<br \/>\n piel fina, piel en mis dedos.<br \/>\n siente, tiembla. Fina seda<br \/>\n que palpita humanamente<br \/>\n entre mis dedos de nieve.<br \/>\n Mis dedos de hielo rizan<br \/>\n tu delicada quietud,<br \/>\n totalidad de este cuarto,<br \/>\n corporal y muda, extensa<br \/>\n sobre la estancia dormida.<br \/>\n Para mis ojos azules<br \/>\n tu negra forma se entrega,<br \/>\n cuajada y pura, inocente,<br \/>\n oh soledad de mi cuarto.<br \/>\n Pero no quiero mirarte.<br \/>\n A oscuras, paredes justas,<br \/>\n c\u00e1mara, entra\u00f1a, me aprietas;<br \/>\n te siento exacta y te amo,<br \/>\n cerraz\u00f3n de vida y muerte,<br \/>\n negra posesi\u00f3n del aire,<br \/>\n sombra que habito y que siento<br \/>\n contra mi piel semejante.<br \/>\n Blancas paredes fronteras,<br \/>\n densa presencia estrechada,<br \/>\n cuerpo que ciego adivino<br \/>\n en mis sentidos dorados.<\/p>\n<p><i>(Vicente Aleixandre, Poemas varios, 1924\u201479)<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su avidez de palabras era insaciable. Le\u00eda y rele\u00eda cuanto vocablo proven\u00eda de los dedos blancos y finos que ella desplegaba, una y otra vez, insistentemente, con una tenacidad que m\u00e1s parec\u00eda la de un opositor en pleno fragor de los estudios. Vorazmente repasaba los renglones en busca de gui\u00f1os ocultos, de significados misteriosos. Aprend\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8966,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[634],"tags":[],"class_list":["post-8690","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-hospital","post-preview"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8690"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8995,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8690\/revisions\/8995"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8966"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}