
{"id":8836,"date":"2024-12-06T03:00:00","date_gmt":"2024-12-06T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8836"},"modified":"2025-05-27T00:15:57","modified_gmt":"2025-05-26T22:15:57","slug":"doscientas-doscientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8836","title":{"rendered":"Doscientas, doscientos"},"content":{"rendered":"<p>Los n\u00fameros redondos tienen una atracci\u00f3n fatal sobre la imaginaci\u00f3n y sobre la memoria. Obligan a mirar hacia atr\u00e1s, a cerrar c\u00edrculos, a revisar el itinerario recorrido e intentar adivinar a donde nos lleva.<\/p>\n<p> Aqu\u00ed empez\u00f3 la vida como insomnio a mediados de diciembre de hace ya casi dos a\u00f1os. Comenz\u00f3 para no perder la cabeza, porque el silencio no existe, para contar lo que a\u00fan no he contado.<\/p>\n<p> Naci\u00f3 como un ejercicio de auto-hipnosis, como una terapia contra el m\u00e1s ac\u00e1 que siempre acecha. Y luego ha crecido y ha ido retorci\u00e9ndose con el tiempo, con el paso de las circunstancias, con los cambios.<\/p>\n<p> Quise pintar poes\u00eda y no supe, esculpir cuentos que se quedaron a medias, dibujar interiores y ampliarlos para que se vieran desde afuera. Decorar la vida es una obligaci\u00f3n para todo ser humano, mentir es una necesidad biol\u00f3gica de la memoria, escribir es el escenario perfecto para congeniar la realidad y la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p> Doscientas peque\u00f1as muertes, doscientos pelda\u00f1os tiene ya esta escalera que nadie sabe si sube o baja, ni qu\u00e9 habr\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las palabras que la sujetan, ni a donde van las cosas que se me quedaron sin decir.<\/p>\n<p> Pero quiero dar las gracias a aquellas personas que me acompa\u00f1an en el trayecto, que silenciosamente me observan caminar tropezando. Gracias a qui\u00e9nes tienen el detalle de irse pero volver, cada cierto tiempo, a este trocito de viaje en el que tambi\u00e9n est\u00e1 mi vida expuesta en clave.<\/p>\n<p> Gracias por leerme, por decepcionarse, por asombrarse, por aconsejarme, por discutirme, por desordenarme los renglones y por hacerme dudar de lo que siento, de lo que pienso y de lo que escribo.<\/p>\n<p> Y muchas gracias al insomnio, muchas. El d\u00eda que abandone, no ser\u00e1 porque no duerma, como ahora y como siempre, sino porque habr\u00e9 dejado de so\u00f1ar.<\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>Peque\u00f1as muertes<\/strong><\/p>\n<p>Los sue\u00f1os son peque\u00f1as muertes<br \/>\n tramoyas anticipos simulacros de muerte<br \/>\n el despertar en cambio nos parece<br \/>\n una resurrecci\u00f3n y por las dudas<br \/>\n olvidamos cuanto antes lo so\u00f1ado<br \/>\n a pesar de sus fuegos sus cavernas<br \/>\n sus orgasmos sus glorias sus espantos<br \/>\n los sue\u00f1os son peque\u00f1as muertes<br \/>\n por eso cuando llega el despertar<br \/>\n y de inmediato el sue\u00f1o se hace olvido<br \/>\n tal vez quiera decir que lo que ansiamos<br \/>\n es olvidar la muerte<br \/>\n apenas eso<\/p>\n<p><i>@(Mario Benedetti, \u00abLa vida, ese par\u00e9ntesis\u00bb, 1997)<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p><strong>Dormir<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00a1Yo lo que tengo, amigo, es un profundo<br \/>\n deseo de dormir!&#8230; \u00bfSabes?: el sue\u00f1o<br \/>\n es un estado de divinidad.<br \/>\n El que duerme es un dios&#8230; Yo lo que tengo,<br \/>\n amigo, es gran deseo de dormir.<br \/>\n El sue\u00f1o es en la vida el solo mundo<br \/>\n nuestro, pues la vigilia nos sumerge<br \/>\n en la ilusi\u00f3n com\u00fan, en el oc\u00e9ano<br \/>\n de la llamada \u00abRealidad\u00bb. Despiertos<br \/>\n vemos todos lo mismo:<br \/>\n vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,<br \/>\n las criaturas ef\u00edmeras&#8230; Dormidos<br \/>\n cada uno est\u00e1 en su mundo,<br \/>\n en su exclusivo mundo:<br \/>\n herm\u00e9tico, cerrado a ajenos ojos,<br \/>\n a ajenas almas; cada mente hila<br \/>\n su propio ensue\u00f1o (o su verdad: \u00a1qui\u00e9n sabe!)<br \/>\n Ni el ser m\u00e1s adorado<br \/>\n puede entrar con nosotros por la puerta<br \/>\n de nuestro sue\u00f1o. Ni la esposa misma<br \/>\n que comparte tu lecho<br \/>\n y te oye dialogar con los fantasmas<br \/>\n que surcan por tu esp\u00edritu<br \/>\n mientras duermes, podr\u00eda,<br \/>\n aun cuando lo ansiara,<br \/>\n traspasar los umbrales de ese mundo,<br \/>\n de tu mundo mir\u00edfico de sombras.<br \/>\n \u00a1Oh, bienaventurados los que duermen!<br \/>\n Para ellos se extingue cada noche,<br \/>\n con todo su dolor el universo<br \/>\n que diariamente crea nuestro esp\u00edritu.<br \/>\n Al apagar su luz se apaga el cosmos.<br \/>\n El castigo mayor es la vigilia:<br \/>\n el insomnio es destierro<br \/>\n del mejor para\u00edso&#8230;<br \/>\n Nadie, ni el m\u00e1s feliz, restar querr\u00eda<br \/>\n horas al sue\u00f1o para ser dichoso.<br \/>\n Ni la mujer amada<br \/>\n vale lo que un dormir manso y sereno<br \/>\n en los brazos de Aquel que nos sugiere<br \/>\n santas inspiraciones. ..<br \/>\n \u00abEl d\u00eda es de los hombres; mas la noche,<br \/>\n de los dioses\u00bb, dec\u00edan los antiguos.<br \/>\n No turbes, pues, mi paz con tus discursos,<br \/>\n amigo: mucho sabes;<br \/>\n pero mi sue\u00f1o sabe m\u00e1s&#8230; \u00a1Al\u00e9jate!<br \/>\n No quiero gloria ni heredad ninguna:<br \/>\n yo lo que tengo, amigo, es un profundo<br \/>\n deseo de dormir\u2026<\/p>\n<p><i>@(Amado Nervo, El estanque de los lotos, 1919)<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los n\u00fameros redondos tienen una atracci\u00f3n fatal sobre la imaginaci\u00f3n y sobre la memoria. 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