
{"id":8848,"date":"2024-09-20T03:00:00","date_gmt":"2024-09-20T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8848"},"modified":"2025-05-27T00:17:07","modified_gmt":"2025-05-26T22:17:07","slug":"el-lago-de-los-cisnes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/insomnio.profepaco.es\/?p=8848","title":{"rendered":"El lago de los cisnes"},"content":{"rendered":"<p>Los bailarines descendieron cuidadosamente hacia la parte inferior del escenario, dise\u00f1ado a dos alturas, hasta colocarse en la posici\u00f3n inicial. Se dir\u00eda que tem\u00edan un mal paso o que tra\u00edan los pies atenazados con un manojo de nervios.<\/p>\n<p> \u00c9l, con un suave adem\u00e1n, indic\u00f3 con la mano el camino hacia el centro, dando el primer paso. Ella le sigui\u00f3 de puntillas, sin hacer ruido, casi como una sombra p\u00farpura. Entonces, en una especie de juego de los de anta\u00f1o, comenzaron a girar persigui\u00e9ndose alrededor del centro de gravedad de la escena. Al principio despacio, lentamente, como una deriva a merced de la corriente que iba incrementando el ritmo y la tensi\u00f3n poco a poco, anunciando remolino o catarata, pero condenada a no resolverse hasta el tercer acto.<\/p>\n<p> Despu\u00e9s, con un interludio de pasos breves e indecisos, tan sutil como el humo, se re\u00fanen en un lateral. Su t\u00e9cnica se pone de manifiesto, el equilibrio, la expresividad en la pose de las manos, la flexibilidad de los cuerpos.<\/p>\n<p> Ella, sobre sus puntas y ayudada por los brazos del bailar\u00edn, gira velozmente, levanta las manos hacia lo sublime como un cisne que preparara su vuelo con peque\u00f1os saltos mientras le asoma el cielo por las pupilas.<\/p>\n<p> \u00c9l huye, entre atormentado y ansioso; ella se aleja como arrepentida y encantada, hasta que, una vez salvada la pasarela, se vuelven a reunir en la parte superior del escenario. Entonces llega el salto, el reencuentro nervioso y un tanto torpe de aves a ras de suelo.<\/p>\n<p> All\u00ed la danza se torna est\u00e1tica pero crece la intensidad de su trasfondo emotivo y, como si de movimientos bajo el agua se tratase, los bailarines se engarzan en un vaiv\u00e9n t\u00edmido de alas que buscan cobijo, un frenes\u00ed controlado de contorsiones y figuras quedas, suaves, que armoniosamente se van haciendo y deshaciendo a ritmo de silencios de blanca entrelazados.<\/p>\n<p> Entonces el gran final, la rueda definitiva, el \u00faltimo paso. Los brazos coraza se convierten en banderas que el viento agita. Todo ya en calma en el escenario, que no en el coraz\u00f3n, ella baja la vista y \u00e9l arruga palabras. Y salen de escena haciendo mutis por el mismo lado de dos bambalinas opuestas y blancas, mientras cae sobre ellos el TEL\u00d3N.<\/p>\n<p> Es curioso. Es curioso, pero fue precisamente entonces, al final de la coreograf\u00eda, cuando empez\u00f3 a sonar esa m\u00fasica sutil que a\u00fan sigue sonando, viscosa, interminable, como un aroma que tarda una eternidad en extinguirse&#8230;<\/p>\n<blockquote>\n<p><strong>Confesi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Yo huelo a ti.<br \/>\n Me persigue tu olor, me persigue y me posee.<br \/>\n No es este olor un perfume sobrepuesto sobre ti,<br \/>\n no es el aroma que llevas como una prenda m\u00e1s:<br \/>\n Es tu olor m\u00e1s esencial, tu halo \u00fanico.<br \/>\n Y cuando ausente mi vac\u00edo te convoca,<br \/>\n una r\u00e1faga de ese aliento me llega del lugar m\u00e1s tierno de la noche.<br \/>\n Yo huelo a ti<br \/>\n y tu olor me impregna despu\u00e9s de estar juntos en el lecho,<br \/>\n y ese fino aroma me alimenta<br \/>\n y ese aliento esencial me sustituye.<br \/>\n Yo huelo a ti.<\/p>\n<p><i>(Dar\u00edo Jaramillo Agudelo, Poemas de amor, 1986)<\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los bailarines descendieron cuidadosamente hacia la parte inferior del escenario, dise\u00f1ado a dos alturas, hasta colocarse en la posici\u00f3n inicial. 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