Cerrar paréntesis

Para una criatura nocturna, madrugar siempre es un mal comienzo. El aire vuelve a sentirse en los pulmones, la luz atraviesa los sueños hasta llegar a los párpados y, lentamente, el cuerpo se hace consciente y se enfrenta de nuevo al efecto de la gravedad. Y luego, el agua caliente termina de descorrer el velo … Sigue leyendo Cerrar paréntesis