Tocata sin fuga

Allí estaba, siempre se le aparecía inmóvil. Pálida y quieta, como el fantasma de un cadáver que regresa al punto de partida para dejar constancia de haber existido. Cuando se sentaba en el sofá, ella se sentaba a su lado, pero siempre inexpresiva, con la mirada perdida, lánguida. Si se ponía de pie y huía … Sigue leyendo Tocata sin fuga