Tarde equivocada

Apenas tres minutos es lo que tardo en leer un poema, no muy largo, en el silencio de una tarde lluviosa. Todo lo que entiendo se entrecruza con un algo que se imagina, con un mucho que se sugiere, con un poco de mí y una taza de café con leche que espera mis labios … Sigue leyendo Tarde equivocada