Esperaba su turno —todo es esperar— en el sofá de la peluquería de caballeros que antes era barbería a secas. El periódico bramaba asuntos de la guerra, noticias fúnebres, malos tratos mal prevenidos. Más adelante, las páginas escupían cifras y gráficos para demostrar que los que saben hacer bien las cosas siempre son los que … Sigue leyendo ¡A soñar a otra cama!
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